Transformar datos en proteína

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No es un secreto que para el año 2050 la población mundial será de 9.725 millones de habitantes, según estimaciones de la FAO. Esto generará un requerimiento de alrededor de un 60% más de la proteína de origen animal que se produce hoy, para satisfacer la demanda global. Esta realidad implica una gran oportunidad de crecimiento para el sector, al igual que nuevos retos, para lograr una mayor optimización de la producción soportada en criterios de calidad, uso eficiente de los recursos y sostenibilidad.

Los retos no solo se enmarcan desde la producción, también se suman los desafíos actuales del mercado: consumidores cada vez más informados y exigentes en temas de salud, medio ambiente y calidad en los alimentos que consumen, criterios que influyen en sus decisiones de compra. El desafío mayor está en satisfacer la demanda futura, teniendo en cuenta las restricciones que presenta la cadena  productiva y la producción de proteína a un costo razonable.

Nuestra industria no está rezagada al desarrollo tecnológico y la innovación que las tecnologías emergentes brindan. Por el contrario, estas permiten enfrentar y superar las nuevas exigencias del mercado y el consumidor, contribuir con la mejora de la calidad productiva de la industria, y responder a la responsabilidad de alimentar al mundo.

Internet de los animales

Los datos tienen el gran potencial de ser la fuente de poder para la toma de decisiones y la búsqueda de una rentabilidad óptima. En el sector pecuario, son más de 3 mil las variables que participan en la producción y que, como seres humanos con grandes capacidades, no podríamos controlar solos. En sinergia, el hombre y las máquinas logran el complemento perfecto para controlar el TODO en una granja.

Capturar esta información es el factor más crítico para alcanzar el mejor desempeño posible. El mundo está pasando de tener granjas tradicionales a tener granjas inteligentes, eficientes y digitalizadas a través del Internet de los animales, conocido por sus siglas en inglés como IoA, fuente primordial del Big Data en la industria.

El IoA es entendido como una red de objetos inteligentes en la que sensores y dispositivos recopilan información ambiental como temperatura, presión, sonido e imágenes en tiempo real. Esta información pasa a través de diferentes canales, y finalmente se recopila en la nube utilizando internet de alta velocidad.  Pero el Big Data no se queda solo en este primer paso. Analizar la información recopilada es clave para tomar acciones frente a posibles riesgos, prevenir a tiempo enfermedades, optimizar todo el proceso de producción, producir proteína de calidad, y todo gracias al análisis de los datos en tiempo real.

highlight, RecomendadosCamila Mejia