Internet de los animales: 5 formas de mejorar la producción de proteína

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Se estima que para 2050, la población mundial será de 9.725 millones, lo que generará, según la FAO, un requerimiento de alrededor de un 60% más de la proteína de origen animal que se produce hoy, para satisfacer la demanda global. Esta es una gran oportunidad que nos conduce a optimizar la producción pecuaria, teniendo en cuenta variables que están dentro de los parámetros de desarrollo sostenible; pues del manejo que hagamos de los animales, de los insumos y del planeta depende la prosperidad de las empresas productoras.

Las industrias están aprovechando desarrollos tecnológicos para enfrentar estas nuevas exigencias y ser mejores. Como es el caso del Internet de los Animales- en inglés Internet of Animals ( IoA)-, entendido como una red de objetos inteligentes, en la que los nodos, en este caso sensores, adquieren información ambiental, como temperatura, presión, sonido e imágenes. Esta información pasa a través de las redes, de un nodo a otro, y finalmente, se envía a una nube utilizando una conexión a Internet de alta velocidad como autopista de información. La nube actúa como centro neurálgico de una red IoT (Internet of Things).

La mejor analogía para entender su funcionamiento se logra, si comparamos este sistema con el cuerpo humano, un gran sistema que consta de muchos sistemas más pequeños. 

Los humanos poseemos principalmente cinco sentidos: vista, oído, sabor, olor y tacto. Estos órganos sensoriales adquieren información del entorno y la envían al cerebro. El cerebro analiza esta información y toma decisiones para generar señales de control y hacer que el cuerpo funcione. El sistema nervioso periférico se conecta a cada sensor en el cuerpo humano. 

Las señales de los sensores saltan a través de los nervios para llegar al sistema nervioso central. La disposición del sistema nervioso periférico es como las redes de nodos. El sistema nervioso central lleva la información al cerebro, que en este caso es el centro neurálgico, y el análisis da como resultado un plan de acciones que se envían a los músculos para producir acciones mecánicas. Un sistema tan exitoso que permite la vida. Y que hoy traza un nuevo presente y futuro de abundancia para el sector pecuario, usándolo como sistema de medición y control de las más de 3 mil variables que participan en nuestra producción y que, como seres humanos, aún con grandes capacidades, no podríamos controlar solos. En sinergia, el hombre y su máquina , logran el complemento perfecto para controlar el TODO en una granja.

Gracias al internet de los animales, podemos: 

1. Controlar parámetros medioambientales: por medio del uso de sensores podemos registrar, minuto a minuto, el estado medioambiental de nuestras granjas para conocer variables como temperatura, humedad,  velocidad del viento e iluminación, sin necesidad de estar presentes todo el tiempo. Estos datos son almacenados de manera segura en sistemas, en la nube, en donde los podemos consultar desde cualquier dispositivo con acceso a internet.

2. Monitorear el estado productivo de los animales: tradicionalmente, en la industria pecuaria, se hace un control poco regular del desarrollo de cada animal. Por ejemplo, en la producción avícola, se suelen pesar pequeñas muestras de cada galpón, de forma semanal. Ahora, mediante el uso de básculas inteligentes, podemos pesar cientos de animales diariamente, lo que nos permite conocer de manera más precisa variables como peso y consumo de alimento. 

3. Identificar patrones: gracias al registro de este gran número de variables medio ambientales y productivas, es posible identificar patrones de comportamiento y su relación con las variables de producción, mediante el uso de herramientas analíticas, que permiten procesar grandes volúmenes de información y encontrar correlaciones de manera automática.

4. Tomar decisiones efectivas: gracias a la identificación previa de patrones, podemos tomar decisiones, día a día, sin necesidad de esperar semanas para obtener información. Hay algunos modelos de producción, como el caso del pollo, que toma apenas 40 días desde principio a fin, y es muy importante tener la información en el momento oportuno para tomar decisiones acertadas.

5. Optimizar el uso de recursos que usamos en la producción de proteína: agua, luz, calentadores; manteniendo siempre un nivel óptimo de desempeño, contribuyendo con el desarrollo y la producción de proteína animal sostenible.

Los desafíos se convierten en oportunidades si los enfrentamos, juntos, desde una mirada positiva, y usando nuevos desarrollos, como el internet de los animales, que contribuye en la optimización de la producción de proteína animal, aprovechando mejor los recursos naturales y, finalmente, permitiendo que millones de personas se nutran y vivan mejor.

Nutrición, Popularmanuela villa